Y si lo estás, pues mejor, porque da un fresquito, gritar cantando y sentir que las penas se van yendo.
Y es que el despecho está de moda. El año pasado Shakira y Karol G, lo metieron a las listas de las mejores canciones, cantaron con toda el alma su desengaño y se llenaron de dinero. Facturaron como nunca y nos dejaron ese sabor de que el desquitarse cantado es mejor y que hay que gozárselo porque solo así, sale del pecho o del corazón y alivia.
Y es que cobrar venganza de un mal amor y hacerlo público como que sana más y más.
Anteriormente la música popular, esa que hablaba de cuernos, celos, burlas, malos tratos, infidelidades y más, eran hasta cierto punto canciones de cantinas y bares y de las emisoras que ponían música guasca. Ahora no. Todas las emisoras ponen a sonar el despecho sin consideración.
De un momento a otro aparecieron artistas de música popular cantándole al despecho, pero no cualquier cantante, muchos de ellos salidos de pueblo, en su mayoría bien parecidos, con música de esa pegajosa y con letras del diario vivir que invitan a cantar a pecho herido y a beber si es del caso.
Y es que hay que ver a las mujeres en especial, en los conciertos de las grandes figuras de este género musical. Ellas cantan a todo pulmón, yo entre ellas, con todo el sentimiento, con todo el accionar y hasta con lágrimas, las que de verdad andan con una tusa terrible.
Sin embargo, he visto que quienes no estamos despechadas, también le ponemos todo el sentimiento a ese tipo de canciones y no las cantamos, las gritamos, las dedicamos al que esté por ahí y nos de tiro, las accionamos con todo el cuerpo y terminamos sin voz de tanto cantarlas desde el fondo del alma y del estómago, porque de voz, pocón pocón.
Yo soy de la que en las fiestas que hago, contrato miniteca y la hora loca es de mucho despecho, porque he visto que todos los presentes se las saben, las cantan a todo pecho, y le ponen ganas para no desentonar y es el remate feliz de toda fiesta. Ensayen y verán que todos salen felices y el comentario al día siguiente es lo bueno que pasaron y la lora o el oso que hicimos.
Cantar por despecho, sin estarlo es todavía mas sanador porque no hay penas, solo el gusto de cantar.
No les de pena poner emisoras en donde el despecho es el rey, hagan la prueba de dedicar una canción de esas a quien se la merezca, con o sin licor, cántenla duro sin ruborizarse y con toda la gana y sentirán un fresquito. Esas canciones tienen letra, contenido, llegan, alivian, sanan y cobran venganza si se quiere.
Este escrito es un elogio a la música popular, a Jessi Uribe, al Charrito negro, a Yeison Jiménez, a Álzate papá, Darío Gómez, Luis Alberto Posada, Carin León, Jhonny Rivera, Jhon Alex Castaño, Pipe Bueno, y a las mujeres como Paola Jara, kany García y a la reina de todas las que cantan ese tipo música: Arelys Henao.
En este diciembre que pasó, en todo lugar ponían canciones de despecho y en los pueblos, ni se diga, sonaron duro, a grito herido y con ganas.
Por eso cuando vean a una mujer cantando a todo dar, canciones de despecho, no crean que esta sufriendo, lo que está es vaciando su alma o simplemente gozando y cuando en cantinas de los pueblos vean mujeres bebiendo y cantando, no necesariamente son malas mujeres, o como dice la canción de Arelys Henao: “si una mujer entra a un bar, no es porque busque marido, es porque quiere olvidar con el trago al ingrato que el pecho le ha herido, si una mujer ves bebiendo, no la crean poca cosa, es que tenemos derecho a matar un despecho y hacer muchas cosas”.
María V: como siempre tus escritos son atinados. en cualquiera de los temas que elijas, con unos nos haces reflexionar, con otros nos enseñas y sensibilizas (como el de la condición de TEA), y en otros tantos, nos tocas la cotidianidad y nos haces reir con tus ejemplos desparpajados. Gracias por este especio que compartiste con tus lectores en el 2023 y por alegrarnos el inicio del 2024.
Sigue escribiendo, que tu blog es una terapia para el alma.
Un gran abrazo,
Lili Jaramillo
Uyyy como disfrute leyéndote hoy. Lastima que esté desconectada de toda esta emoción. De pronto este año me desquito. Un abrazo.