Bien saben qué como abuela que soy, periodista, madre y demás títulos, además de la necesidad de mantenerme informada, me hacen hablar de temas, que desde ese punto de vista me gusta compartir con ustedes, en mis términos y sin presiones.
No es mi idea decirles por quién sí o no votar, simplemente les quiero transmitir los pensamientos y reflexiones, que desde hace rato rondan mi cabeza y que me gustaría compartirles, porque estoy casi segura de que ustedes piensan en buena parte como yo.
Voy a hablarles de política desde mi óptica, no de una experta y menos de orientadora, sino de abuela opinadora.
Yo sé que ustedes también están aterrados de las campañas, que desde todos los flancos están haciendo los candidatos que quieren gobernamos.
Y también los deben sorprender la prensa y los medios en general, porque, qué vaina, todos se centraron en la cama de los candidatos, en los amores de los aspirantes, en sus billeteras, en si se unían con unos o con otros, en las investigaciones que los persiguen, pero no en los programas que tienen para los que tenemos que votar.
Nos tocó a nosotros averiguar por cualquier otro medio, quienes son en realidad y que hay más allá de sus alcobas y de los trinos que ponen defendiéndose o buscándole camorra al supuesto compañero de equipo.
Y así con esa escasa información nos toca ser responsables. Si, responsables a la hora de elegir, a la hora de rayarle la cara en el tarjetón, al menos malo, al menos corrupto, al que nos va a defender de quien sabe que, por el que promete mantener la democracia, por el que quiere ser presidente o no ministro de educación o Salud, y en fin tenemos que ser responsables, para que las cosas en este país no sigan de mal en peor.
Como personas maduras que hemos vivido mucho rato y conocemos la historia de este país, no nos podemos quedar sentados en la casa el día de elecciones, porque no nos gusta nadie, porque nos parecen una manada de corruptos, o porque no nos interesa, o peor aún, porque nunca hemos votado. No. Esta vez no podemos ser irresponsables, no podemos permitir que otros elijan por nosotros y no nos podemos quedar insensibles viendo la vida pasar porque por negligencia mandamos este país al caos.
Y no solo eso, tenemos que sacudirnos, tenemos que leer y buscar información para elegir entre lo nuevo y lo viejo, entre los que de verdad están comprometidos con el país, entre los que no son corruptos y por qué no, démosles oportunidad a las mujeres, hay una buena oferta de candidatas casi todas con hojas de vida impecables, que de verdad creen en el cambio y si son muchas las que elegimos seguro que algo harán.
Y también hay hombres honorables y jóvenes con ganas, no de robar, sino de propiciar ese cambio que necesitamos. No mas corruptos apoltronados por años en el congreso y no mas candidatos a presidente que cada cuatro años se presentan y siguen predicando lo mismo o peor y ya el pueblo les ha dicho que no.
Tenemos la responsabilidad de hablar con nuestro hijos y nietos, conversar con argumentos con ellos sobre por quien, y por qué votaremos, contarles la historia de este país cuando se ha elegido mal, hablarles de cómo la corrupción está corroyendo los cimientos de los valores mas importantes como la honradez, la honestidad, el valor de la palabra, la democracia.
Nosotros sabemos la historia porque nos ha tocado vivirla o hemos sido acuciosos y la hemos estudiado, porque nos informamos para poder opinar, para poder influir y para poder votar con responsabilidad.
No se trata de decirles tienen que votar por tal o cual, no, es darles argumentos para que voten bien y sobre todo, para que vayan a votar, para que no se queden apoltronados en la casa y por pereza a salir no ejerzan ese deber, que tanto se necesita hoy por hoy.
Tenemos la responsabilidad de invitarlos y hacerles ver la importancia de que sean ellos y nosotros los que elijamos y no que otros decidan por nosotros. Tenemos que decirles que votar nos da derecho a opinar, a protestar si incumplen o a aplaudirlos si lo hacen bien.
No esta hora de quedarse sentado esperando ver quien ganó para maldecir o sentirse ganador sin haber participado en las elecciones. No es hora de quedarse callado porque más temprano que tarde la vida te lo cobrará por no haber sido capaz de ser responsable con un derecho y un deber que nos dio la oportunidad de elegir.



Totalmente de acuerdo
Así es Maria V. Es nuestro derecho como ciudadano.
Es cierto unos porque no conocen la historia ,otros porque se les olvidó .
Hay que contar la historia y refrescar la memoria.
Y asi nuestros candidatos no ganen o el tiempo nos demuestre que no eran tan buenos como creiamos, la satisfaccion de votar y contribuir a la democracia y a la proteccion de las instituciones, es enorme!!
Lo Más importante y urgente es salir a votar este domingo con conciencia!! ! Gracias Vicky